La semana pasada la Guardia Civil detuvo a un pasajero de la compañía Jet2 de Glasgow con destino a Alicante.

Al parecer, ésta persona iba con un grupo de amigos de despedida de soltero y a pesar de la hora temprana del vuelo ya habían ingerido bastantes bebidas alcohólicas antes del mismo.

En pleno vuelo empezaron a aumentar el tono de voz y a “animarse”, empezando a molestar al resto de pasajeros y a tirarse y a hacer carreras por los pasillos, llegando a agredir a algún pasajero.

 El comandante de la aeronave, a pesar del trastorno, decidió seguir el vuelo hasta Alicante, poniéndose en contacto antes con el Aeropuerto para avisar del incidente, sin embargo en otra ocasión en una situación parecida el comandante de un avión de Ryanair que también volaba de Escocia a Ibiza tomó la decisión de aterrizar en Paris para bajar a la persona que estaba molestando al resto del pasaje para seguir posteriormente el vuelo.

 Al aterrizar, una patrulla de la Guardia Civil estaba esperando a la apertura de puertas para proceder a la detención del que estaba a la cabeza de los hechos, que pasó un par de horas en el cuartel para proseguir con su despedida en Benidorm posteriormente.

 Estos hechos han ocurrido más de una vez en vuelos procedentes de Escocia, por lo que compañías como Ryanair han decidido no servir alcohol algunas de éstas rutas.